ORIGEN

Crecí en un ambiente entrañable y tradicionalmente hostelero

La familia de Artur regentaba El Buen Gusto, un sencillo bar fundado por sus abuelos en 1952, en un barrio a las afueras de Terrassa (Barcelona). A principios de los 70 sus padres se hacen cargo del negocio y complementan la sencilla oferta culinaria con una tienda de pollos a l’Ast y comidas para llevar.

Crece en un ambiente entrañable y tradicionalmente hostelero. Después de cursar estudios de cocina y trabajar precozmente como profesor y como chef ejecutivo, en 2002 decide transformar el viejo bar familiar en un pequeño restaurante gastronómico: Capritx

Poco da para mucho si ves en el límite un reto

Capritx fue caso único. Irrepetible. Durante años, la estrella Michelín más pequeña de Europa. Y sin duda, la más desprovista. Los limitados recursos condicionaban las posibilidades técnicas, pero agudizaron el ingenio. Artur no solo se sobrepuso a la carencia, sino que hizo de ella un estilo. Con una minúscula y desprovista cocina, exploró y alcanzó una reconocida singularidad gastronómica. Pioneros en la apuesta por el territorio vallesano, la sostenibilidad, los vinos de mínima intervención o por una estructura de equipo mínima entre otros, en agosto de 2017 y en su mejor momento, decide poner punto y seguido. Sin evolución hay decadencia. Y su particular historia merecía profundizar sin límites su propio discurso. 

En febrero de 2019 nace Aürt en Barcelona.

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